lunes, 9 de septiembre de 2019

Aceptan lo que venga...

"Aunque es sin recuerdos cuando realmente somos libres y felices. Siempre he creído que si no tienes memoria eres feliz. Los recuerdos son un lastre, las preocupaciones comienzan a aparecer cuando tienes pasado y puedes comparar tus experiencias con otras.
Aspiras a algo, crees que pasará una cosa u otra y ahí empiezan los problemas.

Los niños pequeños no tienen pasado ni casi experiencias con las que comparar, por eso poseen esa sonrisa de oreja a oreja. Aceptan lo que venga."

Albert Espinosa. Lo mejor de ir es volver.

miércoles, 10 de abril de 2019

Empieza otra carrera con un nuevo Niño...

"Pista de atletismo de Bruma. Estoy sentado en unas gradas completamente vacías, a punto de observar una extraña carrera al lado de Román Bourgeois. En la línea de salida espera un Niño acompañado de un atleta de unos treinta años llamado Tiempo. Tras el pistoletazo de salida, Tiempo salta de la línea con una determinación tan marcada como serena. Niño corre alocado, pero le faltan piernas. En la primera vuelta, Tiempo ha tomado tanta ventaja con respecto a su contrincante que Niño, sencillamente, se olvida de Tiempo. En la segunda vuelta, Niño ya es Adolescente. Poco a poco, recupera la distancia con respecto a Tiempo.
En el primer cuarto de la segunda vuelta, Tiempo es rebasado por Adolescente. Y la diferencia llega a ser tal, que es Tiempo quien se olvida del Adolescente. Es tal su ímpetu, que resulta inalcanzable para Tiempo. Adolescente piensa que está corriendo en solitario. Llega a olvidarse de su contrincante.
Pero en la tercera vuelta, Adolescente se ha convertido en Adulto. Tiempo vuelve a pisarle los talones. Adulto, aunque no quiera, está aminorando su velocidad a cada paso. Hay un momento en la tercera vuelta en que Tiempo y Adulto van igualados. Pero es cuestión de segundos. Tiempo es conocido por ser un atleta disciplinado, entrenado en llevar una velocidad constante desde el inicio de la carrera. Adulto empieza a estar exhausto. Tiempo rebasa a Adulto. Nunca más lo volverá a alcanzar.
En la cuarta carrera, Adulto se ha convertido en Anciano. Ya ni siquiera piensa en el Tiempo. Sabe que Tiempo ha ganado. Anciano ya no corre, sino que camina. Sabe que, cuando Tiempo cruce la meta, Anciano caerá desfallecido en cualquier lugar de la pista.
Un par de ambulancieros recogen al corredor fallecido, mientras el corredor Tiempo empieza otra carrera con un nuevo Niño..."



Santi Balmes. El Hambre Invisible.

jueves, 28 de marzo de 2019

Matemática de la carne...

Porque tu cuerpo no es una ciencia exacta.
Nunca descubro el algoritmo para
equilibrar tanta belleza.
No hay ecuación que despeje el
misterio de tus curvas.
No hay nada que sumar ni nada que restar,
todo es igual a ti, el resultado final que siempre tiende a la imperfecta perfección infinita.
Porque los corsés de las matemáticas de la carne nunca pueden trazar un solo resultado para maravillarnos con todos los números diferentes que forman cada cuerpo.
Todos somos perfectos.

Todos somos imperfectos...

lunes, 25 de marzo de 2019

Decepcionarme de aquella manera...

"Recordé entonces que Musa siempre había sido una especialista en despedirse a la francesa. Aquella noche era la indicada, algo así como un hermoso colofón para el fatal destino que había intuido para nosotros. Porque lo vio claro desde el primer día en que nos conocimos. Decepcionarme de aquella manera era el salvaje modo que Musa había encontrado para que su recuerdo no acabara enterrado, como tantas otras personas de mi pasado, en el cementerio de Bruma de las personas olvidadas. De esta manera, mi rencor hacia ella la mantendría viva en mi recuerdo.
Y tenía razón. En todo."

Santi Balmes. El Hambre Invisible.

lunes, 11 de febrero de 2019

La oscuridad...

Miedo de algunos, salvación de otros
Refugio oculto, vacío insondable
Lugar de secretos, mentiras y alguna que otra verdad.
Donde el erotismo convive con el mismísimo terror.
Allá donde los amantes se besan
Allá donde el mal calcula sus planes
Donde puedes estar acompañado creyendo que estás solo...
Todos apreciamos siempre el poder de la luz,
pero recordad:
No hay quien brille sin oscuridad.