
Si hay una persona que no es cualquiera, ése eres tú.
Y menos para mí.
Eres como una segunda voz dentro de mí,
que me acompaña día a día.
Has convertido mi monólogo interior en un diálogo.
Enriqueces mi vida interior.
Indagas, insistes, parodias, estás en conflicto conmigo.
Cuando te veo, de inmediato siento el imperioso deseo
de dejar que te quedes aún más,
de tenerte muy cerca..."
Contra el viento del norte, Daniel Glattauer.