
"Es hora de hablar
De la quimera de otra vida
De tragedias y triunfos que duran un segundo
De alterar el destino
Y de la fábrica de hielo del olvido
Es hora de hablar
De las cosas rotas que no puedo arreglar
De las voces de los hombres y su engaño
De la verdad como forma de violencia
Del dolor y la inocencia
Del infinito entre tus brazos
Y me basta este momento como una revelación
Es hora de hablar
De la culpa y de la madre del castigo
De hacerse viejo entre tus enemigos
Del lento proceso de derrumbe
Y que nunca hablamos de lo que hay que hablar
De secuencias de presagio que se cumplen
Y que quiero hacer muchas cosas por ti
Las más posibles
Las más posibles..."
Enrique Bunbury